La mejor bandera

Las banderas nos dan sentido de pertenencia e identifican a quienes compartimos origen y destino. Los estandartes nos sirven de marco de referencia para concurrir a quienes pensamos, sentimos y pulsamos de manera similar. Las banderas nos señalan de dónde venimos y, sobre todo, nos recuerdan hacia dónde vamos. Las banderas representan y resumen causas que nos son comunes.

Por eso, como político, soy un firme creyente de la importancia de tener referentes ideológicos al momento de poner manos a la obra, convocar a la suma de esfuerzos y entregar resultados. Es cierto, en ocasiones no está muy bien definido el porqué y para qué estamos haciendo las cosas, ahí es cuando las banderas del pensamiento deben servir de brújula para no desviarnos de los verdaderos objetivos.

Cuando tenemos clara la causa, es más fácil mantener el rumbo y se disfruta aún más el trayecto.

En Yucatán, una de las principales banderas que podemos enarbolar es la que tiene que ver con la transformación del modelo educativo. Y es que si hay una reforma de amplio calado y que verdaderamente nos va a permitir construir un mejor futuro, es la relacionada con la educación y en la que en la entidad estamos avanzando con paso firme.

Así, estamos garantizando que sólo los maestros y maestras con vocación de enseñar y los conocimientos pertinentes sean los que están frente a grupo. Así, en los últimos años hemos entregado más de 3 mil plazas a nuevos docentes que hoy ya están en las aulas desempeñando un papel protagónico en la formación de las nuevas generaciones.

El proceso para acceder a una plaza es completamente abierto y transparente. Y así seguirá siendo, porque la ciudadanía así quiere que sea. De hecho, estos tres últimos fines de semana, conforme al calendario establecido, se llevó a cabo el examen para quienes aspiran ingresar como docentes al sistema educativo en el siguiente ciclo escolar. En total, participaron en esta convocatoria más de 5 mil 200 aspirantes.

La bandera del mérito al esfuerzo individual bien vale la pena que ondee en Yucatán.
Otra de las prioridades de la transformación educativa que con Rolando Zapata estamos materializando, es la de rehabilitar los planteles escolares para que niñas, niños y jóvenes estudien en las mejores condiciones. En la entidad, se está atendiendo las necesidades de infraestructura de 1 de cada 3 escuelas y se invierten más de 2 mil millones de pesos en domos que protejan de la lluvia y el Sol, en trabajos de pintura, cancelería, impermeabilización y construcción de nuevos espacios.

La causa de la infraestructura con sentido social y visión de futuro también está presente en esta tierra.

Y claro que la reforma educativa tiene sus críticas. Es normal, comprensible y deseable, así sucede cada que se enfrenta algún cambio. No obstante, cada vez son menos sus detractores y más los que contribuyen con reflexiones y señalamientos para continuar mejorando nuestro modelo educativo y, en consecuencia, fortalecer a nuestra sociedad.

En ese sentido, la bandera del diálogo también contribuye a mantener el buen paso.
Es momento de enarbolar las banderas, aquellas que convocan nuestros mejores esfuerzos y representan las causas que nos mueven a todos los yucatecos a dar un paso al frente.